La firma de trading Jane Street registró pérdidas de 15.000 millones de dólares en julio de 2026, según información publicada por El Confidencial. Es la primera caída de la compañía en una década, provocada por la volatilidad en inversiones de inteligencia artificial y el desplome del fondo de cobertura Situational Awareness.
Jane Street, multinacional estadounidense afincada en Nueva York, reveló esta cifra a prestamistas en el marco de un acuerdo para transferir deuda pública. La firma había mantenido rentabilidad sostenida en sus inversiones hasta este tropiezo histórico, marcado por apuestas erróneas en mercados bursátiles asiáticos y la exposición al fondo fundado por Leopold Aschenbrenner, exsocio de OpenAI.
Desplome del fondo Situational Awareness
El pasado 1 de agosto, el fondo de cobertura Situational Awareness sufrió un desplome del 67% tras dar marcha atrás en un acuerdo para vender acciones de Anthropic por valor de 3.500 millones de dólares. Esta operación representaba una apuesta inusual para Jane Street, especializada habitualmente en creación de mercado (market making) y no tanto en inversiones de capital riesgo en startups tecnológicas.
La caída de Situational Awareness coincidió con una semana de turbulencias en los mercados globales de renta variable, arrastrando consigo a actores con posiciones apalancadas en el sector de inteligencia artificial. La incertidumbre en torno a la rentabilidad de las inversiones en IA ha generado episodios de liquidación de activos en fondos especializados.
Ingresos por operaciones superan los 40.000 millones en 2026
A pesar de las pérdidas de julio, Jane Street anunció que en lo que va de año ha generado más de 40.000 millones de dólares en ingresos por operaciones, superando los 39.600 millones registrados en todo 2025. Esta cifra sitúa a la firma por delante de competidores tradicionales como Goldman Sachs o JP Morgan en volumen de negociación.
Turner Batty, socio de Jane Street, declaró en una nota interna a la que tuvo acceso Bloomberg: «A pesar del gran aumento del capital de negociación en lo que va de año, la reciente aparición de estas pérdidas nos ha llevado a ser más selectivos en cuanto al riesgo». La compañía estaba preparando una emisión de bonos para refinanciar deuda cuando se vio sacudida por la caída del fondo y la agitación del mercado de renta variable.
Exposición al sector de inteligencia artificial
Jane Street había invertido previamente en gigantes tecnológicas como Anthropic y Core Weave, marcando una evolución desde su rol tradicional de creador de mercado hacia posiciones de capital en compañías de IA. Esta diversificación, poco común en su modelo de negocio, coincide con el auge de la inteligencia artificial generativa y la búsqueda de retornos en un sector de alta volatilidad.
El apalancamiento en inversiones de IA ha generado episodios de desestabilización en fondos especializados durante 2026. La caída de Situational Awareness ilustra los riesgos de concentración en un sector con valoraciones elevadas y proyecciones de ingresos aún inciertas en muchos casos.
Las pérdidas de Jane Street serán reflejadas en las cuentas del tercer trimestre de 2026. La firma, históricamente opaca en su estructura privada, ha consolidado su posición como actor dominante en mercados globales de renta variable y derivados durante la última década, con rentabilidad ininterrumpida hasta este episodio.
