Acciona cerró la sesión del martes 4 de agosto como el peor valor del Ibex 35, con una caída del 7,18% hasta los 214,6 euros por acción, después de que la rama familiar Entrecanales Franco ejecutara una colocación acelerada de un 3% del capital social por valor de 359 millones de euros, según informó El Confidencial. La operación se realizó con un descuento del 5,7% sobre el precio de cierre del lunes.
Durante la jornada, el título llegó a marcar un mínimo intradía de 208,2 euros, lo que supuso un retroceso del 9,94% respecto al cierre previo de 231,2 euros. La colocación acelerada consistió en la venta de 1,65 millones de acciones ordinarias a un precio de 217,9 euros por título, ejecutada mediante un proceso de bookbuilding en el que Morgan Stanley actuó como único bookrunner.
Reequilibrio del control familiar
Con esta operación, Tussen de Grachten BV —la sociedad neerlandesa a través de la cual los Entrecanales Franco controlaban el 29,02% de Acciona— ha reducido su participación hasta el 26%, igualando así el peso de Wit Europese Investering (WEI), el vehículo con el que la rama Entrecanales Domecq posee otro 26% del capital. José Manuel Entrecanales Domecq ejerce como presidente y consejero delegado de la compañía, mientras que Juan Ignacio Entrecanales Franco ocupa el cargo de vicepresidente ejecutivo.
Según comunicó Tussen de Grachten a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la desinversión responde a la necesidad de determinados miembros de la familia de diversificar su patrimonio. La firma subrayó que ninguno de los vendedores ocupa cargos ejecutivos o de gestión en la empresa y manifestó «su firme compromiso con el proyecto empresarial de Acciona, su alineación con la estrategia de la compañía y su confianza y apoyo a sus consejeros y al equipo directivo».
Periodo de lock-up de 90 días
Tras el cierre de la operación, las acciones restantes en manos de Tussen de Grachten quedarán sujetas a un periodo de lock-up de 90 días, durante el cual la sociedad no podrá realizar nuevas ventas. Esta colocación ha sido posible tras la expiración, el pasado 14 de julio, de un acuerdo vigente desde hace 15 años por el que la rama Entrecanales Domecq tenía derecho de preferencia en caso de venta de acciones por parte de los Entrecanales Franco.
Cuando anunciaron en enero de 2025 que no renovarían ese pacto, los Entrecanales Franco ya reiteraron su compromiso con el proyecto de Acciona y su apoyo al consejo y al equipo gestor. La extinción del marco de preferencia ha permitido a Tussen de Grachten agilizar las ventas sin someterse a ese trámite previo, en un contexto familiar con numerosos herederos y participaciones minoritarias tras varias generaciones.
Estructura de control de Acciona
Tussen de Grachten —cuyo nombre significa «Entre canales» en neerlandés— es la sociedad controlada por los descendientes de Juan Entrecanales Azcárate, exvicepresidente de Acciona. Por su parte, Wit Europese Investering (WEI), titular ahora del 26,10% del grupo, pertenece a los Entrecanales Domecq, herederos de José María Entrecanales, también exvicepresidente. Ambas ramas familiares suman en conjunto más del 52% del capital, manteniendo el control de la compañía cotizada en el selectivo español.
La operación de este martes evidencia el proceso de reequilibrio de poder entre las dos ramas de la familia Entrecanales, que tras décadas de acuerdos formales buscan ahora un nuevo marco de coexistencia en la cúpula de uno de los principales grupos españoles de infraestructuras y energías renovables.
