Las acciones de Moderna cerraron este miércoles con una subida del 176,97% en Wall Street, mientras que su socia Merck (conocida como MSD fuera de Estados Unidos y Canadá) repuntó un 12,6%, después de anunciar resultados preliminares positivos en el ensayo clínico de fase avanzada de una vacuna experimental contra el melanoma, según informó Expansión.
El tratamiento, denominado Intismeran, combina la tecnología de ARN mensajero desarrollada por Moderna con el antitumoral Keytruda de Merck. Los datos del ensayo a gran escala mostraron que esta combinación logró su objetivo principal de reducir la recurrencia del melanoma y, como objetivo secundario, evitar que los tumores se propagaran a otras partes del cuerpo (metástasis), en comparación con Keytruda utilizado en monoterapia.
Melanoma: el cáncer de piel más letal
El melanoma es el cáncer de piel más mortal. Cada año se diagnostican alrededor de 330.000 casos en todo el mundo. En España se registran más de 8.000 nuevos diagnósticos anuales (unos 16 casos por cada 100.000 habitantes), con una incidencia ligeramente mayor en mujeres que en hombres.
Los resultados provisionales posicionan a ambas compañías para obtener la aprobación regulatoria, según señaló Myles Minter, analista de William Blair. Dean Li, director de I+D de Merck-MSD, afirmó a CNBC que las compañías esperan iniciar conversaciones con los reguladores en los próximos meses.
Proyecciones y contexto estratégico
Los analistas de Barclays estiman que esta vacuna contra el melanoma podría generar cerca de 3.000 millones de dólares (más de 2.591 millones de euros) para 2035. Para los analistas de JPMorgan, Intismeran será clave para que Moderna vuelva a ser rentable tras diversificar su cartera más allá de la vacuna contra el Covid-19. Recientemente, la biotecnológica de Cambridge (Massachusetts) ha incorporado una vacuna contra la gripe aprobada por la FDA y desarrolla vacunas experimentales contra el norovirus y la enfermedad de Lyme.
Para Merck-MSD, este avance representa un paso estratégico importante de cara a la pérdida de la patente de su superventas Keytruda, el fármaco más vendido del mundo, prevista para finales de esta década.
«Los datos de esta vacuna podrían ser un importante catalizador para Moderna y, potencialmente, reforzar la confianza de los inversores», señala el medio de referencia económica español.
El anuncio marca un hito para Moderna, que busca replicar el éxito de su vacuna contra el Covid-19 en nuevas áreas terapéuticas basadas en ARN mensajero.
