El gigante asiático de la moda rápida Shein ha fijado el precio de su oferta pública inicial en 48,56 dólares hongkoneses (5,35 euros) por acción, situándose en el punto medio del rango contemplado. Con esta cotización, la compañía logra una valoración implícita de 22.880 millones de euros, según informó Expansión.
La operación, que culmina este martes 1 de septiembre con el debut en el parqué de Hong Kong, ha permitido a Shein recaudar 1.497 millones de euros mediante la venta de aproximadamente 280 millones de acciones. En términos netos, la firma se embolsará unos 1.455 millones de euros tras descontar costes asociados a la salida a bolsa.
Sobresuscripción moderada y contexto regulatorio
La documentación presentada al regulador de la Bolsa de Hong Kong revela que la oferta dirigida al mercado local fue sobresuscrita 5,63 veces, mientras que el tramo internacional registró una sobresuscripción de 2,59 veces. Estas cifras reflejan un interés comedido de los inversores en un contexto de escrutinio regulatorio y arancelario.
Shein culmina así un proceso que se prolongó durante años, después de que sus intentos previos de cotizar en Nueva York y Londres se vieran frustrados por la oposición política y el cuestionamiento de su cadena de suministro en China. La empresa presentó la solicitud ante los reguladores chinos a principios de julio de 2026.
Valoración muy por debajo del pico de 2022
La valoración actual de Shein queda muy alejada de los 86.334 millones de euros que la compañía alcanzó en 2022, durante el auge de las compras online impulsado por la pandemia. Desde entonces, la firma ha enfrentado vientos en contra: la imposición de aranceles estadounidenses, la eliminación de exenciones fiscales que permitían evitar tasas de importación al enviar pedidos a Estados Unidos o la Unión Europea, y un enfriamiento del consumo global.
En el primer trimestre de 2026, Shein registró pérdidas de 85 millones de euros, frente a una facturación de 7.752 millones de euros, lo que supuso un avance del 1,1 % respecto al mismo periodo del año anterior. El crecimiento de ingresos se ha ralentizado notablemente en comparación con los años de expansión acelerada posteriores a 2020.
Contexto del sector moda rápida
La salida a bolsa de Shein se produce en un momento de transformación para el sector de la moda rápida. Mientras competidores tradicionales como H&M o Zara (propiedad de Inditex) ajustan sus estrategias de sostenibilidad y digitalización, Shein ha basado su modelo en precios ultrarreducidos, rotación vertiginosa de catálogo y fuerte inversión publicitaria en redes sociales.
Sin embargo, la compañía enfrenta presión creciente por cuestiones laborales y medioambientales asociadas a su cadena de producción en China, así como por el endurecimiento regulatorio en mercados clave occidentales. La cotización en Hong Kong le otorga acceso a capital asiático y mantiene a la empresa bajo jurisdicción china, evitando el mayor escrutinio regulatorio que habría supuesto una salida a bolsa en Estados Unidos o el Reino Unido.
