Uber ha anunciado una inversión estratégica en Zipline, empresa especializada en entregas por drones, con el objetivo de alcanzar un millón de entregas diarias mediante estos dispositivos autónomos antes de finales de 2029, según ha confirmado TechCrunch. Las primeras entregas aéreas dentro de la plataforma Uber Eats están previstas para finales de este año en los mercados donde Zipline ya opera, con planes de expansión a decenas de ciudades en Estados Unidos.
Aunque ninguna de las compañías ha revelado el importe exacto de la inversión, el movimiento confirma la estrategia de Uber de integrar múltiples socios tecnológicos en su plataforma en lugar de desarrollar capacidades propias. La compañía estima que los drones de Zipline podrán completar pedidos de Uber Eats en un plazo de cinco a diez minutos, lo que aceleraría significativamente los tiempos de entrega frente al reparto terrestre tradicional.
Réplica del modelo aplicado a vehículos autónomos
El enfoque de Uber con las entregas por drones imita la estrategia desplegada en el ámbito de los robotaxis y otros servicios basados en vehículos autónomos: atraer al mayor número posible de proveedores a su red. Este modelo ha permitido a la empresa mantenerse en la vanguardia tecnológica pese a haber vendido divisiones propias como Uber Elevate (movilidad aérea) y Uber Autonomous Technologies Group (vehículos autónomos terrestres). Según la fuente, Uber ha comprometido más de 10.000 millones de dólares en inversiones en docenas de proveedores de tecnología autónoma.
Sin embargo, la estrategia no está exenta de fricciones. Recientemente, Uber ha tenido desencuentros con Waymo, uno de sus socios más prominentes en robotaxis, y se espera que ambas compañías se desvinculen cuando expiren sus contratos en 2028. Además, se encuentran en bandos opuestos en el debate regulatorio sobre vehículos autónomos en Estados Unidos.
Zipline como pilar del comercio ultrarrápido
El consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi, declaró al Wall Street Journal que «el comercio realmente rápido está demostrando ser un mercado incluso mayor que el mercado original de comida a domicilio», y agregó que esta alianza «puede ser un enorme impulso para la próxima fase de crecimiento de Eats».
Zipline, con sede en San Francisco, cerró recientemente una ampliación de su ronda Serie H por 800 millones de dólares, alcanzando una valoración de 7.600 millones de dólares. Keller Cliffton, cofundador de Zipline, afirmó en un comunicado que «cada gran revolución del transporte ha cambiado dónde vive la gente, cómo operan las empresas y cómo crecen las economías», añadiendo que junto a Uber están construyendo «un mundo donde conseguir lo que necesitas sea tan rápido y sencillo como enviar un mensaje de texto».
Este no es el primer acercamiento de Uber al reparto aéreo. La compañía realizó pruebas cuando aún contaba con su división Elevate y, a finales del año pasado, anunció una alianza similar con la startup israelí Flytrex, también acompañada de una inversión minoritaria. La integración de Zipline refuerza la apuesta de Uber por diversificar proveedores tecnológicos y acelerar la adopción de entregas autónomas en el segmento de comercio ultrarrápido.
