La rama de Bitcoin que hace obligatorio el señalamiento de la propuesta BIP-110 se ha estancado en el bloque 961.633 después de producir únicamente dos bloques, mientras la cadena principal no vinculante avanzaba hasta el 961.721, ampliando la distancia a 88 bloques, según informó Cointelegraph.
De acuerdo con el monitor BIP-110, actualizado el domingo a las 10:19 UTC, el último bloque de la rama se había minado aproximadamente doce horas antes. Los registros del pool Ocean muestran que un grupo minero seudónimo llamado Roughnecks produjo los dos primeros bloques de la bifurcación utilizando el protocolo de minería DATUM (Decentralized Alternative Templates for Universal Mining) de Ocean.
La divergencia comenzó cuando BIP-110 entró en fase de señalamiento obligatorio en el bloque 961.632 el pasado sábado. Solo 51 de los 2.016 bloques precedentes —un 2,53%— señalaron apoyo a la propuesta. Durante esta ventana, los nodos BIP-110 rechazan bloques que no señalen a través del bit de versión 4, mientras que los nodos Bitcoin ordinarios aceptan tanto bloques con señalamiento como sin él.
Dificultad plena y escaso soporte minero ralentizan la rama alternativa
Según los términos de la propuesta, el señalamiento obligatorio continúa hasta el bloque 963.647. La rama que obliga al señalamiento debe minar el resto del período de ajuste de 2.016 bloques antes de que su dificultad pueda ajustarse, lo que hace el progreso extremadamente lento sin un incremento sustancial de poder de hash.
BIP-110 ha enfrentado oposición de destacadas voces del ecosistema Bitcoin. Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy, declaró compartir los objetivos de la propuesta pero argumentó que su enfoque amenazaba las reglas neutrales y el consenso de Bitcoin. Por su parte, Adam Back, CEO de Blockstream, advirtió que este cambio a nivel de consenso podría dañar la credibilidad de Bitcoin y potencialmente hacer que ciertos UTXO (unspent transaction outputs) queden bloqueados.
Contexto: el debate sobre la actualización del protocolo
La propuesta BIP-110 busca modificar el mecanismo de consenso de Bitcoin introduciendo señalamiento obligatorio de versión, una medida que sus defensores consideran necesaria para prevenir spam en la red. Sin embargo, la falta de apoyo minero —inferior al 3%— pone en entredicho la viabilidad práctica de esta bifurcación.
Mientras la rama BIP-110 permanece detenida a máxima dificultad minera, la cadena principal de Bitcoin continúa operando sin interrupciones, lo que refleja la preferencia mayoritaria del hashpower global por mantener el protocolo en su forma actual.
