El Ibex 35 afronta este viernes una jornada marcada por la cautela, poniendo en riesgo su racha de seis subidas consecutivas que le ha permitido conquistar nuevos récords por encima de los 20.000 puntos. Según publica Expansión, el principal detonante de esta contención es la espera del dato más relevante de la semana: el informe oficial de empleo de Estados Unidos, que se conocerá a las 14:30 hora española.
Los analistas esperan que la economía estadounidense haya creado unos 80.000 puestos de trabajo en julio, frente a los 57.000 del mes anterior, con una tasa de paro que se mantendría sin cambios en el 4,2%. Cualquier desviación de estas cifras podría provocar ajustes significativos en las carteras, tanto desde una perspectiva económica como monetaria, ya que la Reserva Federal vigila de cerca el mercado laboral junto a las presiones inflacionistas.
El petróleo amenaza la recuperación del Ibex
El repunte del petróleo emerge como el otro factor que frena el impulso alcista de la Bolsa española. El barril de Brent se eleva hasta los 83 dólares, alimentado por el escepticismo sobre la viabilidad de los planes para reabrir el Estrecho de Ormuz, peajes incluidos. Este giro al alza en el crudo presiona sobre las expectativas inflacionistas y condiciona los movimientos de los inversores.
A pesar de las dudas que dominan la sesión, el cierre semanal en positivo no peligra para el Ibex 35, que partía este viernes con un balance alcista del 2% en la semana. El selectivo español ha logrado consolidar el nivel de los 20.000 puntos tras una serie de subidas impulsadas por la fuerte caída previa del petróleo y resultados empresariales favorables en valores clave.
Movimientos limitados en los valores del Ibex
La contención no solo afecta al índice, sino también a los valores individuales, que registran cambios poco significativos. Entre las excepciones destaca Indra, que avanza al confirmarse su participación en el proyecto del Starlink europeo por 1.600 millones de euros.
En el apartado de caídas sobresale Telefónica, que corrige parte del acelerón alcista de la sesión anterior, así como IAG, frenado una vez más por las noticias procedentes de Irán y el impacto del petróleo sobre las aerolíneas.
Europa cotiza sin rumbo claro
La renta variable europea también cotiza sin rumbo definido, a la espera de referencias más sólidas que permitan dar continuidad a los actuales máximos históricos. El Dax alemán, por encima de los 26.000 puntos, se sitúa entre los índices más firmes, mientras que el paneuropeo Stoxx 600 titubea en zona de récords, al filo de los 660 puntos.
El goteo de resultados empresariales continúa siendo el motor de los mayores cambios de cotización. La farmacéutica danesa Genmab, especializada en tratamientos contra el cáncer, protagoniza un rally próximo al 10% tras mejorar sus previsiones de negocio. También suben Novo Nordisk y Roche, esta última impulsada por la mejora de recomendación emitida por Morgan Stanley.
Repunte de los intereses de la deuda
Las empresas cotizadas afrontan un nuevo repunte en los intereses de la deuda, en paralelo al giro alcista del petróleo. La rentabilidad exigida al bono a diez años de Estados Unidos vuelve a cotizar más cerca del 4,70% que del 4,60%. En Europa, el bund alemán recupera el umbral del 3,15%, y el bono español a diez años roza de nuevo el 3,60%.
En el mercado de divisas, el euro encadena varias jornadas anclado en el nivel de 1,15 dólares, mientras que la libra británica repite en 1,34 dólares. La tregua del dólar es aprovechada por el oro, que relanza sus subidas y pasa de sufrir al filo de los 4.000 dólares la onza a tocar el nivel de los 4.300 dólares. Por su parte, el bitcoin repite en los 64.000 dólares mientras desafía «la maldición histórica de agosto», según recoge el medio.
