Nvidia cerró el segundo trimestre de su ejercicio fiscal con ingresos de 96.221 millones de dólares (unos 82.500 millones de euros), un 106% más que en el mismo periodo del año anterior, superando los 92.290 millones esperados por el consenso de analistas, según informó la compañía en sus cuentas trimestrales publicadas por Expansión.
El beneficio neto alcanzó 59.688 millones de dólares, un 126% más interanual, lo que situó el beneficio por acción en 2,22 dólares, por encima de los 2,10 dólares anticipados por el mercado. Con estas cifras, el gigante tecnológico californiano encadena quince trimestres consecutivos batiendo previsiones.
División de centros de datos lidera el crecimiento
El principal motor del grupo fue su división de centros de datos, que facturó 89.023 millones de dólares, un 117% más que en el segundo trimestre del año pasado. Esta área de negocio concentra la venta de chips especializados en inteligencia artificial, cuya demanda se mantiene robusta pese a la creciente competencia de AMD y soluciones propias de grandes clientes como Alphabet.
«La IA ha alcanzado su punto de inflexión. Está realizando trabajos útiles. Sus tokens son productivos y rentables. Ahora, la capacidad de computación genera ingresos», declaró Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, quien también destacó que la nueva plataforma del grupo, Vera Rubin, «ya se encuentra en plena producción» y está diseñada para impulsar este momento del mercado.
Previsiones para el tercer trimestre y reacción del mercado
De cara al tercer trimestre, Nvidia anticipa ingresos de 108.000 millones de dólares, cifra superior a los 105.000 millones esperados por el consenso pero ligeramente por debajo de los 110.000 millones que estimaban las firmas de análisis más optimistas. La acción del grupo subió un 4% en el mercado de fuera de hora de Wall Street tras conocerse los resultados.
En lo que va de año, el título de Nvidia acumula un alza del 12,4% en bolsa, aunque los analistas habían advertido de que el grupo afronta este trimestre bajo máxima presión: en cada uno de los últimos cuatro periodos, la acción cayó al día siguiente de publicar resultados, a pesar de haber alcanzado o superado las expectativas.
Presión de costes y competencia
La compañía se ha visto obligada a subir los precios de sus servidores equipados con chips de IA más de un 15% para compensar el incremento del coste de los chips de memoria. Además, se enfrenta a una competencia creciente de actores como AMD y soluciones propias de grandes clientes, que buscan reducir su dependencia de los productos de Nvidia.
Nvidia, con sede en Santa Clara (California), es actualmente la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, gracias al protagonismo de sus chips en el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial generativa y computación de alto rendimiento.
