La fiscalidad de las inversiones financieras en España puede resultar compleja, especialmente para quienes empiezan a construir su cartera. Conocer cómo tributan las ganancias patrimoniales, los dividendos y los intereses es esencial para tomar decisiones de inversión eficientes y evitar sorpresas en la declaración de la renta.
Ganancias patrimoniales: el ahorro IRPF
Las plusvalías obtenidas por la venta de acciones, fondos o ETF tributan en la base del ahorro del IRPF a tipos que oscilan entre el 19% y el 28%, en función del importe. Las pérdidas patrimoniales pueden compensarse con ganancias del mismo ejercicio y, si el resultado es negativo, arrastrar el saldo a los cuatro ejercicios siguientes. La regla de los dos meses prohíbe compensar la pérdida de una acción si se recompra el mismo valor en ese plazo.
Fondos de inversión: la ventaja del traspaso
Los fondos de inversión españoles gozan de una ventaja fiscal única: el traspaso entre fondos no tributa. Esto permite cambiar de estrategia de inversión sin realizar plusvalías, posponiendo la tributación hasta el rescate definitivo. Esta ventaja no existe con los ETF, que tributan como acciones al venderse.
Criptomonedas: obligaciones crecientes
Las criptomonedas tributan como ganancias patrimoniales al mismo tipo que las acciones. Desde 2023, España obliga a declarar los saldos en exchanges extranjeros superiores a 50.000 euros mediante el modelo 721. Cada operación de intercambio entre criptomonedas (no solo la venta por euros) es un hecho imponible, lo que complica considerablemente el seguimiento fiscal para inversores activos en DeFi o con muchas operaciones.
