El turismo vuelve a ser el gran motor de la economía española en 2026. Con más de 90 millones de visitantes internacionales previstos para el año, España consolida su posición como uno de los destinos más demandados del planeta, superando récords tanto en llegadas como en gasto turístico.
El impacto macroeconómico
El sector turístico representa en torno al 13% del PIB español y sostiene directa e indirectamente más de 2,5 millones de puestos de trabajo. La fortaleza del turismo europeo y la recuperación del turismo norteamericano y asiático han diversificado las fuentes de demanda, reduciendo la dependencia histórica de los mercados británico y alemán.
Las sombras del éxito
La masificación turística genera tensiones crecientes en ciudades como Barcelona, Madrid, Sevilla y los principales destinos de las islas. La presión sobre el mercado inmobiliario, el encarecimiento de los alquileres y el deterioro de la calidad de vida de los residentes han generado movimientos ciudadanos que reclaman una regulación más estricta del alojamiento turístico.
El reto de la sostenibilidad
El Gobierno y los ayuntamientos buscan fórmulas para mantener el atractivo turístico sin sacrificar la habitabilidad de las ciudades. Tasas turísticas, límites a las viviendas de uso turístico y políticas de desconexión de zonas saturadas forman parte del debate sobre cómo gestionar un sector que es al mismo tiempo el mayor activo y el mayor reto de la economía española.
