T. Rowe Price, gestora de activos con 1,9 billones de dólares bajo administración, ha lanzado el primer ETF cotizado de criptomonedas gestionado activamente que incluye múltiples tokens, según informó CoinDesk. El fondo, que cotiza bajo el ticker TKNZ, comenzó a negociarse el pasado jueves y ofrece exposición diversificada a activos digitales como bitcoin, ether, BNB, XRP, solana e Hyperliquid.
A diferencia de los ETF de bitcoin o ether al contado que han dominado el mercado en los últimos dos años, TKNZ no replica un índice fijo. Sus gestores pueden ajustar las posiciones en función de las condiciones del mercado, análisis de investigación y evaluaciones de riesgo. La gestora estadounidense afirma que esta estrategia busca capturar cambios en el liderazgo del mercado y aprovechar la rotación de capital entre diferentes criptoactivos.
Comisiones y equipo de gestión
El fondo cobra una comisión neta del 0,75 % hasta mayo de 2027 gracias a una exención temporal; posteriormente, la tarifa subirá al 0,90 %. Esta estructura de costes es significativamente más elevada que la de los productos pasivos, lo que sitúa a TKNZ ante el desafío de demostrar un rendimiento superior consistente para justificar el diferencial.
El equipo está liderado por Blue Macellari, responsable de activos digitales de T. Rowe Price desde 2022, acompañado de cuatro cogestores. La firma señala que ha desarrollado su propia infraestructura de negociación de activos digitales y ha establecido alianzas con proveedores de servicios institucionales antes de sacar el producto al mercado.
Contexto de mercado y competencia
El lanzamiento de TKNZ se produce en un momento en que las gestoras tradicionales amplían su oferta más allá de productos monotoken. El mercado cripto en 2026 está experimentando una maduración institucional, con BlackRock —otra gran gestora global— introduciendo hace pocas semanas un ETF de bitcoin que genera rendimiento mediante estrategias con opciones.
Los fondos de gestión activa pueden ayudar a los inversores a navegar las bruscas oscilaciones de precios y las tendencias cambiantes características del sector. No obstante, los críticos subrayan que las comisiones más altas obligan a estos vehículos a batir sistemáticamente a las alternativas pasivas para compensar el coste adicional.
Para inversores españoles, las inversiones en criptomonedas tributan en el IRPF como ganancias patrimoniales, un aspecto clave a considerar al valorar productos cotizados multitokens como TKNZ frente a fondos de inversión tradicionales.
La entrada de T. Rowe Price, firma con sede en Baltimore y una de las mayores gestoras independientes de Estados Unidos, refuerza la tendencia de institucionalización del sector criptográfico. La compañía ha dedicado varios años a construir capacidades internas y asociaciones antes de este estreno, reflejo de la creciente profesionalización del ecosistema de inversión en activos digitales.
