La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair registró un beneficio neto de 538 millones de euros durante el primer trimestre de su ejercicio fiscal (abril-junio de 2026), lo que supone un descenso del 34% respecto al mismo periodo del año anterior, según informó la compañía este lunes. Tras conocerse estas cifras, las acciones de Ryanair cayeron un 7% en la bolsa irlandesa.
La aerolínea atribuye el retroceso en sus ganancias a dos factores principales: el encarecimiento del combustible y un abaratamiento del 6% en sus tarifas aéreas. En cambio, el tráfico de pasajeros aumentó un 6%, alcanzando los 61,3 millones de viajeros en el trimestre.
Oriente Medio, Semana Santa y el efecto precio
En su comunicado oficial, Ryanair explicó que optó por incentivar la venta de billetes con precios más bajos como respuesta al conflicto en Oriente Medio, que generó «cautela» entre los consumidores, preocupación por una posible escasez de combustible para aviación en la Unión Europea, incertidumbre económica y «reservas tardías».
El consejero delegado, Michael O’Leary, recordó además que solo una parte de la Semana Santa de 2025 coincidió con el último trimestre del ejercicio fiscal anterior, mientras que en 2026 todo el periodo vacacional benefició al mes de abril, lo que impactó negativamente en la comparativa trimestral.
Costes operativos y coberturas de combustible
O’Leary avanzó que los costes operativos crecieron un 11%, hasta 3.810 millones de euros, debido al «fuerte» encarecimiento del 20% del combustible no cubierto por la aerolínea, cuyo precio se duplicó en el primer trimestre.
«La política conservadora de combustible de Ryanair, con el 80% del ejercicio fiscal 2027 cubierto a un precio aproximado de 67 dólares por barril, protege los beneficios del grupo y amplía su ventaja frente al resto de competidores de la UE», aseguró O’Leary. El directivo señaló que, aprovechando las recientes caídas del precio del crudo, la compañía ha ampliado sus coberturas para el ejercicio de 2028, cubriendo ya el 15% de su consumo a unos 85 dólares por barril.
Ingresos estancados y previsiones
En este contexto, los ingresos totales de Ryanair apenas crecieron un 1% entre abril y junio, hasta 4.380 millones de euros, mientras que la facturación por pasajeros cayó un 5% debido al abaratamiento de los billetes.
De cara al resto del ejercicio fiscal, que concluye en marzo de 2027, Ryanair mantiene una previsión de crecimiento del tráfico de pasajeros del 4%, hasta los 216 millones de usuarios anuales. No obstante, la compañía advirtió de que los costes unitarios finales dependerán del precio del 20% del combustible no cubierto para los últimos tres trimestres del ejercicio.
«Pese a un ligero repunte reciente de la demanda y a una menor necesidad de estimular los precios, las tarifas del segundo trimestre apuntan a un descenso moderado respecto al año anterior y el resultado final de las tarifas del primer semestre dependerá en gran medida de la fortaleza de las reservas de última hora en agosto y septiembre», explicó O’Leary.
Prácticamente libre de deuda
El consejero delegado recordó que Ryanair amortizó en mayo su último bono pendiente, de 1.200 millones de euros, y destacó que la aerolínea está «prácticamente libre de deuda» por primera vez desde su salida a bolsa en 1997. La compañía había emitido ese bono en 2021 para financiarse durante la crisis de la pandemia de coronavirus.
Fuente: El Confidencial
