Alibaba ha presentado Qwen 3.8 Mac, un modelo de inteligencia artificial con 2,4 billones de parámetros que, según la compañía china, solo es superado por Fable 5. El lanzamiento refuerza la tendencia que se está dibujando este año: la brecha tecnológica en IA entre China y Estados Unidos se está estrechando de forma acelerada, según recoge Xataka.
El nuevo modelo, disponible de forma preliminar en la plataforma de programación Qoder de Alibaba, se sitúa ligeramente por detrás del también gigantesco Kimi K3 —presentado la semana pasada con 2,8 billones de parámetros—, pero sus responsables prometen liberar próximamente sus pesos para que la comunidad desarrolladora pueda validar su rendimiento. De momento, Alibaba no ha publicado benchmarks internos oficiales, aunque usuarios tempranos han compartido resultados que apuntan a un comportamiento excepcional en diversas tareas.
La sucesión de golpes desde China
La presentación de Qwen 3.8 llega días después de que Kimi K3 superara a Fable 5 y GPT-5.6 Sol en ciertas pruebas de la plataforma de benchmarks Arena.ai, incluida la clasificación de generación de texto. El modelo chino, además, cuesta un 40% menos que sus competidores estadounidenses. La demanda ha sido tan elevada que Moonshot AI, desarrollador de Kimi, tuvo que cancelar temporalmente nuevas suscripciones ante la avalancha de peticiones.
En junio, GLM-5.2 de Zhipu AI ya había dado el primer aviso relevante, con 744.000 millones de parámetros y un rendimiento comparable a Opus 4.8 de Anthropic a una fracción de su precio. Estos lanzamientos sucesivos dibujan un patrón: los modelos chinos no necesitan ser los mejores del mundo para resultar más atractivos, basta con que ofrezcan rendimiento comparable, costes más bajos y, en muchos casos, pesos abiertos para implementación local.
Alibaba se anota una victoria estratégica con Apple
Más allá del rendimiento técnico, Alibaba ha logrado una victoria comercial importante: el gobierno de Pekín aprobó Apple Intelligence para su uso en China, pero los modelos de IA que ejecutarán iPhone, iPad y Mac en el gigante asiático serán de Alibaba, no de Google ni de OpenAI. Esta decisión refuerza la posición de la empresa en el mercado doméstico y le otorga acceso a millones de dispositivos.
Acusaciones de destilación y espionaje industrial
El rápido avance chino no está exento de polémica. Anthropic ha acusado a Moonshot y otras empresas del país de «destilar» sus modelos a escala industrial, una técnica que equivale a realizar ingeniería inversa sobre modelos como Claude Opus 4.8 para replicar su rendimiento sin acceder al código o arquitectura originales. Sin embargo, el hecho de que muchos modelos chinos sean de código abierto también ha permitido que empresas estadounidenses, como Cursor con su modelo Composer 2.5 o Thinking Machines con Inkling (basado en DeepSeek-V3), aprovechen esa apertura para sus propios proyectos.
De seis meses a unas semanas de distancia
La velocidad con la que China está acortando distancias resulta llamativa. Hace apenas unos meses, los analistas estimaban que el país asiático tardaba unos seis meses en igualar la capacidad de los modelos estadounidenses. Ahora, con Qwen 3.8, Kimi K3 y GLM-5.2, esa brecha se ha reducido a semanas. Para muchas empresas y desarrolladores, acceder a un modelo que rinde casi como los líderes del mercado, pero con menores costes operativos y posibilidad de instalación en sistemas propios, puede resultar más atractivo que pagar por las soluciones frontera de OpenAI o Anthropic.
Este patrón plantea interrogantes sobre las desorbitadas inversiones que las grandes tecnológicas estadounidenses están realizando en centros de datos cada vez más grandes. Si los modelos chinos continúan ofreciendo capacidades comparables a precios más competitivos, el retorno de esas inversiones podría no ser tan evidente como se anticipaba.
