La Comisión Europea ha impuesto a Google una multa histórica de 890 millones de euros por abuso de posición dominante en el mercado digital, según ha anunciado hoy el Ejecutivo comunitario. Se trata de la sanción más elevada aplicada hasta la fecha por vulnerar la Ley de Mercados Digitales (DMA), normativa europea que entró en vigor en 2025 para garantizar la competencia justa entre las grandes plataformas tecnológicas.
La penalización, que supera con creces las impuestas anteriormente a Apple (500 millones) y Meta (200 millones) por incumplir la misma legislación, responde a dos infracciones principales detectadas por Bruselas. Según la investigación comunitaria, Google habría favorecido sus propios servicios en los resultados de búsqueda, situándolos de forma destacada en la parte superior de la página con elementos visuales mejorados y filtros específicos, mientras que los servicios de terceros no gozaban de la misma visibilidad.
El segundo incumplimiento se refiere a restricciones impuestas en la descarga de aplicaciones, dirigiendo a los usuarios hacia Google Play en lugar de permitirles acceder libremente a canales de compra alternativos. Esta práctica, según la Comisión, limita la capacidad de elección de los consumidores europeos y perjudica a los desarrolladores independientes.
«Los mejores productos deberían triunfar por ser mejores, no por pertenecer a la empresa que gestiona el motor de búsqueda», afirmó Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea.
Una multa inferior al máximo permitido
Aunque la DMA permite sanciones de hasta el 10% de la facturación global anual de una compañía, la multa impuesta a Google representa menos del 1% de sus ingresos. La matriz de Google, Alphabet, facturó más de 350.000 millones de euros en 2025, ejercicio que Bruselas ha tomado como referencia para calcular la penalización.
Kent Walker, responsable de Asuntos Globales de Alphabet, ha criticado duramente la decisión. «Esta aplicación de la DMA sigue deteriorando los productos de uso diario. Para cumplir con la normativa, nos vemos obligados a eliminar funciones de Búsqueda en tiempo real que los europeos aprecian, como los precios al instante y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes», declaró en un comunicado.
Orden de cese y posibles sanciones adicionales
La Comisión Europea ha ordenado a Google que ponga fin de forma inmediata al incumplimiento detectado. El Ejecutivo comunitario revisará las medidas que la tecnológica adopte para «tratar a terceros de forma justa» tanto en su buscador como en su tienda de aplicaciones.
En caso de no cumplir con las exigencias, Bruselas se reserva la opción de imponer multas periódicas de hasta el 5% de la facturación diaria global. Además, si se abriera una nueva investigación por motivos similares y se detectara reincidencia, el techo máximo de la sanción se elevaría hasta el 20% de los ingresos anuales.
Historial de multas millonarias
Esta es la cuarta mayor multa que la Unión Europea impone a Google. Previamente, el gigante tecnológico había recibido sanciones de 4.125 millones de euros por imponer su buscador y navegador en teléfonos Android; 2.950 millones por prácticas anticompetitivas en tecnología publicitaria; y 2.420 millones por dar ventaja a su sistema de comparación de precios frente a competidores.
La decisión de hoy refuerza el papel de la Unión Europea como principal regulador de las grandes tecnológicas a nivel global, en un contexto en el que otros mercados como Estados Unidos mantienen una postura más permisiva hacia las prácticas de las plataformas dominantes.
