Un mes después de la entrada masiva en Ceuta de al menos 80.000 inmigrantes irregulares procedentes de Marruecos entre el 30 y 31 de julio, la ciudad autónoma vive un clima de tensión social sin precedentes. Los disturbios del pasado jueves, que concluyeron con incendios en chabolas de inmigrantes en la playa del Trampolín tras una manifestación de protesta, reflejan el creciente malestar ciudadano ante la gestión gubernamental de la crisis, según informa Expansión.
Respuesta institucional tardía
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y los portavoces de la Asamblea de la ciudad emitieron un comunicado conjunto rechazando la violencia y advirtiendo de la necesidad de medidas urgentes por parte del Ejecutivo central «para evitar el desastre». El Gobierno, el PP y el propio Vivas condenaron los actos violentos: «Los violentos no nos representan, pretenden dividirnos», señalaron.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunció este viernes en el Congreso una ampliación de hasta 44,5 millones de euros para reforzar la atención humanitaria en Ceuta. El paquete se suma a los 25 millones aprobados días atrás para la asistencia de menores y a la habilitación de 1.500 plazas de acogida para las personas que permanecen en la calle.
5.000 inmigrantes aún en la ciudad
Según el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, permanecen en Ceuta unas 5.000 personas de las llegadas a finales de julio, de las cuales 1.500 son menores. Marlaska confirmó que España reforzará la frontera con medidas «extraordinarias»: alargamiento de espigones, un sistema permanente de contención marítima mediante boyas fondeadas, vigilancia aérea con drones, embarcaciones ligeras de intervención y dispositivos remotos de actuación subacuática. Estas infraestructuras contarán con una dotación de 35 millones de euros.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, elogió este viernes la comunicación diplomática con Marruecos y responsabilizó del «drama» a un bulo que alcanzó «difusión inusitada» en redes sociales sobre una sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio. Albares afirmó que mensajes con desinformación fueron difundidos desde Rusia y Estados Unidos, citando a «megainfluencers conservadores» como Elon Musk, cuyas tres publicaciones sobre Ceuta en X superaron los 724 millones de visionados.
Europa pide garantías
Desde el primer momento, la Unión Europea ha reclamado a España que garantice que ningún migrante acceda a la península y que se proceda a la devolución inmediata de los irregulares. Esta semana se aprobó la configuración de un mando único liderado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, para agilizar trámites de filiación y expedientes.
El viernes por la tarde el Gobierno solicitó formalmente el apoyo de Frontex, Europol y la Agencia de la Unión Europea para el Asilo (EUAA) para las labores de triaje y tramitación de expedientes. La petición llega con un mes de retraso: la Comisión ofreció ayuda logística y financiera desde las primeras horas tras la entrada masiva. España ha solicitado además financiación de emergencia del Fondo de Asilo, Migración e Integración, que permite el reintegro de hasta el 80% del gasto destinado a paliar este tipo de crisis.
El mando único consensuó este viernes un listado de espacios para reubicar a los migrantes sin alojamiento, después de que la propuesta inicial de utilizar polideportivos fuera rechazada por Vivas y la ciudadanía. La tardanza en la respuesta —el Consejo de Ministros no se reunió hasta más de tres semanas después del inicio de la crisis— ha generado fuertes críticas políticas y sociales.
