Cox Energy presentó este martes resultados correspondientes al primer semestre de 2026 marcados por la integración de los activos adquiridos a Iberdrola en México —ahora Cox Asset Mexico— y su giro estratégico hacia infraestructuras de largo plazo. La empresa triplicó su beneficio operativo (EBITDA) hasta 245 millones de euros, según informó El Confidencial.
Los ingresos consolidados alcanzaron 1.243 millones de euros, lo que supone multiplicar por 2,5 la cifra del primer semestre de 2025. El margen EBITDA mejoró hasta el 20%, frente al 16% del año anterior, mientras que el resultado neto ajustado se situó en 66 millones de euros, 5,3 veces superior al mismo periodo de 2025.
Generación de caja y desapalancamiento
El flujo de caja operativo ajustado alcanzó 129 millones de euros, más que triplicando la cifra del ejercicio precedente, con una conversión del 52% sobre EBITDA ajustado. La compañía subraya que esta métrica respalda su capacidad de desapalancamiento y asignación disciplinada de capital a largo plazo.
«Los primeros resultados tras la integración de México confirman la solidez de nuestra tesis de inversión y muestran la nueva era que hemos iniciado con la nueva Cox. Hoy tenemos una nueva dimensión: somos una compañía de mayor escala, con una base de activos más sólida, una mayor recurrencia de ingresos y una capacidad de generación de caja significativamente reforzada», señaló el presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme.
México: 16 activos y 3,9 GW de capacidad instalada
La plataforma mexicana opera 16 activos con cerca de 3,9 GW de capacidad instalada, una disponibilidad del 94,1% y tasas de renovación de contratos superiores al 99%. En el primer semestre de 2026, Cox Asset Mexico registró ingresos de 870 millones de dólares (24% más interanual) y un EBITDA ajustado de 302 millones de dólares (7% más). La energía comercializada alcanzó los 10,2 TWh, un 8% superior al año anterior.
La adquisición posiciona a Cox como uno de los principales operadores privados integrados de infraestructuras de energía y agua en México, aportando mayor estabilidad operativa y visibilidad financiera. El sector energético mantiene un perfil relevante en las carteras de grandes gestoras españolas, aunque con movimientos de rotación recientes.
Refinanciación a largo plazo
Apenas dos semanas después de cerrar la compra de los activos de Iberdrola, Cox refinanció la deuda puente de corto plazo con bonos por 2.000 millones de dólares —demanda que quintuplicó la oferta inicial— y un préstamo a plazo (Term Loan) de 733 millones de dólares. La estructura de capital ahora alinea la deuda con el perfil del negocio, reduciendo el riesgo financiero a corto plazo.
La deuda financiera neta asciende a aproximadamente 3.300 millones de euros, equivalente a una ratio Deuda Neta/EBITDA de 4,9x. La compañía espera avanzar en su desapalancamiento mediante generación de caja, optimización y rotación selectiva de cartera y una política de inversión disciplinada.
Service Co y backlog
La división Service Co acumuló órdenes (backlog) por 3.346 millones de euros, un 24% superior al del mismo periodo del año anterior, con márgenes superiores al 10%. No obstante, los resultados operativos de esta unidad se han visto afectados por la situación geopolítica internacional y retrasos en la ejecución de algunos proyectos, según el comunicado de la compañía.
Cox consolida así su transición hacia un modelo con mayor peso de activos concesionales y contratos de largo plazo. La división Asset Co —con seis meses de Cox Asset Mexico incluidos— registró ingresos de 869 millones de euros y un EBITDA ajustado de 289 millones, multiplicando por 7,7 y 5,1 veces, respectivamente, las cifras del año anterior.
