Tesla se desplomaba más de un 13% a media sesión de este jueves tras presentar unos resultados del segundo trimestre inferiores a las previsiones del mercado, según informa Expansión. El retroceso responde al fuerte incremento de sus inversiones en inteligencia artificial y robótica, una estrategia que ha encendido las alarmas entre los inversores sobre el futuro inmediato del fabricante de vehículos eléctricos.
Elon Musk, consejero delegado y principal accionista de la compañía, explicó que Tesla invirtió 5.800 millones de dólares (5.085 millones de euros) en el segundo trimestre, destinados principalmente a proyectos de IA y robótica. Esta cifra provocó que el grupo registrase flujo de caja negativo por primera vez en dos años, una señal de alerta para el mercado en un contexto de creciente competencia en el sector del vehículo eléctrico.
La firma prevé que sus inversiones de capital superen los 25.000 millones de dólares a lo largo de 2026, una cantidad que podría ampliarse en ejercicios futuros para financiar la fabricación de robots humanoides Optimus y otros desarrollos de inteligencia artificial. Según Musk, esta estrategia podría ralentizar el despliegue de proyectos clave como los robotaxis o el camión Semi, desviando recursos de su negocio principal: el coche eléctrico.
Beneficio neto cae un 5% lastrado por descuentos comerciales
Entre abril y junio, Tesla obtuvo un beneficio neto de 1.114 millones de dólares (976 millones de euros), un 5% menos que en el mismo periodo del año anterior. El fabricante había aumentado sus ventas un 26% en el trimestre, pero a costa de sacrificar rentabilidad mediante descuentos agresivos para competir con rivales chinos como BYD.
Los resultados evidencian la tensión entre mantener cuota de mercado en el segmento de vehículos eléctricos y financiar la ambiciosa apuesta de Musk por reposicionar a Tesla como empresa tecnológica centrada en IA, robótica y conducción autónoma. La empresa se enfrenta a una presión creciente en un sector donde los márgenes se estrechan y la competencia asiática gana terreno.
Inversores cuestionan el giro estratégico de Musk
El mercado cuestiona si Tesla puede liderar simultáneamente en automoción y en tecnologías emergentes sin comprometer su posición financiera. La caída bursátil de este jueves refleja el escepticismo ante una estrategia que prioriza desarrollos futuros —aún sin retorno comercial garantizado— sobre la consolidación de su negocio histórico.
Con un gasto de capital récord y flujo de caja negativo, la compañía se adentra en un periodo de transición que pondrá a prueba tanto su capacidad operativa como la confianza de sus accionistas en la visión a largo plazo de Elon Musk.
