La gestora Cobas AM, presidida por Francisco García Paramés, ha reducido de manera significativa su exposición al sector energético, su principal apuesta durante los últimos cinco años. El peso de la energía en su Cartera Internacional pasó de cerca del 30% al cierre de 2025 a aproximadamente el 24% a 30 de junio de 2026, según informa Expansión. La cifra contrasta con el máximo alcanzado a comienzos de 2022, cuando las energéticas representaban el 46% de sus inversiones.
El recorte se ha concentrado sobre todo en empresas de servicios energéticos —compañías de ingeniería y proveedores a lo largo de la cadena de valor de hidrocarburos—, donde la gestora considera que las tesis de inversión ya se han reflejado en los precios. Entre las salidas, Cobas ha abandonado la italiana Saipem y la estadounidense Weatherford. En cambio, apenas ha reducido posición en las compañías de exploración y producción, al entender que sus cotizaciones no recogen aún el valor real del negocio en un contexto geopolítico con materias primas elevadas.
Rotación hacia holdings familiares y consumo penalizado
La liquidez generada se ha dirigido a holdings familiares como Exor, el vehículo de inversión de la familia Agnelli, y Bolloré, conglomerado industrial francés. También ha invertido en Fresenius Medical Care, líder mundial en diálisis, y en la británica JD Sports, cadena de moda deportiva penalizada por el mercado.
Entre las españolas, Cobas ha entrado en el accionariado de Cirsa, grupo de juego y ocio, y Vidrala, fabricante de envases de vidrio. Por el contrario, ha reducido o liquidado posiciones en compañías que superaron rentabilidades del 30% en el semestre, como Azkoyen y ArcelorMittal. También completó la venta de acciones de la farmacéutica israelí Teva.
Rentabilidad de las carteras y potencial de revalorización
La Cartera Ibérica de Cobas registró una subida del 6,5% en el primer semestre de 2026, por debajo del 14,7% de su índice de referencia. Destacaron como principales contribuidores Meliá y Técnicas Reunidas. En total, la gestora salió de seis compañías que representaban aproximadamente el 6% de la cartera a cierre de 2025 y reinvirtió en seis nuevas que a final de junio suponían cerca del 12%.
La cartera ibérica cotiza a un PER 2026 estimado de 9,1 veces, frente a 18,0 de su índice, y muestra una rentabilidad sobre capital empleado (ROCE) cercana al 35%. A cierre de junio ofrecía un potencial de revalorización del 85%. Sin embargo, el equipo de inversión de Cobas señala que las carteras de internacional y de grandes compañías detectan un potencial aún mayor, del 115%, y ambas han superado el comportamiento de sus índices de referencia.
«Esta es la esencia de lo que hacemos: comprar buenas compañías cuando, por razones temporales o equivocadas, nadie las quiere y conservan un gran potencial, y venderlas cuando el mercado termina reflejando su verdadero valor», señala el equipo de inversión en su carta semestral.
La estrategia de Cobas AM se mantiene fiel a su proceso inversor: buscar valor en compañías penalizadas con fundamentos sólidos y rotar hacia sectores con mayor recorrido cuando las tesis iniciales se materializan en precio.
